condominio en domingo
estaba el hombre sentado en el porche de su casa. sentado en el escalón de la entrada. La mirada perdida hacia los árboles mientras bebía su cerveza. de repente, cerró los ojos y dejó que fueran los sonidos quienes le contarán lo que sucedía a su alrededor.
el ruido de 2 bicicletas se acercaban a él junto con las carcajadas de sus 2 hijas. 3 niños caminaban con emoción hacia el pequeño parque del condominio, el más pequeño botaba un balón. a lo lejos, en alguna de las casas había una pequeña reunión de amigos y por el aroma del ambiente, había carne asada.
un perro ladraba. un niño se reía con su hermana. los árboles susurraban con el viento. unos vecinos se saludaban. el silencio, la armonía, la paz, la tranquilidad podían sentirse en cada segundo que pasaba.
el hombre abrió los ojos, sonrió y disfruto de la vida en domingo en su condominio horizontal.

Muy buen cuento corto para recordar esas pequeñas cosas que hacen la vida disfrutable